Las cuentas con tarjeta salen solas
Apenas se cierran: el cobro ya quedó en el banco y la factura tiene que existir igual. Efectivo y transferencia esperan en Revisar a que una persona las mire.
Facturación electrónica FEL con emisión automática a la SAT desde el punto de venta, cola resistente a cortes de conexión, conciliación banco–FEL y reportes para el contador. Emite por el FEL gratuito de la SAT, con la Emisión Masiva de DTE de la Agencia Virtual.
El único paso que manda un documento de verdad lo da siempre una persona, salvo las cuentas con tarjeta, que salen solas.
Efectivo, tarjeta o transferencia. El mesero recibe su confirmación al instante; el fisco va por detrás.
IVA separado, descuento repartido renglón por renglón, frases de ley, receptor con NIT o consumidor final. Si no cuadra al centavo, no sale.
Serie, número y autorización los pone la SAT. El sistema pregunta el estado cada quince minutos y renueva la sesión antes de que venza.
La factura queda en el libro mensual con su autorización, y en el reporte de ventas del contador, junto a la conciliación con el banco.
Apenas se cierran: el cobro ya quedó en el banco y la factura tiene que existir igual. Efectivo y transferencia esperan en Revisar a que una persona las mire.
Borrador, en cola, certificada, rechazada o anulada, y el motivo de la SAT queda escrito sobre el documento.
Se anula, con motivo, y queda en el libro.
El cliente sale con un documento provisional y la certificación llega cuando vuelve la línea.
La cuenta que pasa el límite para consumidor final queda marcada hasta que se escriba el NIT.
Lleva serie, número, autorización y el enlace al verificador público de la SAT.
Foto, imagen o PDF: el sistema lee NIT, proveedor, fecha, total, IVA y, si es una factura electrónica, serie, número y autorización. Lo que no lee con seguridad queda en ámbar, y nada entra al libro sin que una persona lo confirme.
Las facturas recibidas también se importan desde la SAT, y cada proveedor tiene su categoría habitual para que nazcan clasificadas.
Cada proveedor lleva su afiliación al IVA, porque un pequeño contribuyente no da crédito fiscal. El crédito del IVA vence a los dos meses y el semáforo lo avisa. El mes se cierra en orden y, declarado, queda inmutable.
Reporte de ventas, libro de compras, gastos sin factura y libro de ventas, con serie, número, autorización, NIT, base e IVA, mes por mes, y el código del plan de cuentas del contador puesto desde el primer día.
El extracto del banco se importa en CSV o Excel, con vista previa antes de escribir nada, y cada movimiento se concilia con la venta, la liquidación de tarjeta, la compra o el gasto que le corresponde.
Cada cinco minutos un vigilante revisa desde afuera que el sistema responda, que la sesión con la SAT esté viva y que no haya documentos rechazados en cola. Avisa por correo solo cuando algo cambia.
La facturación FEL ya funciona en producción para un cliente guatemalteco, dentro de Telodigo, el sistema que lleva el salón, la cocina y la caja de un restaurante. La factura nace del cobro. También hay venta libre para mostrador y congelados, con el mismo camino.
El mismo cumplimiento fiscal puede integrarse en una consola a medida cuando el negocio no es un restaurante.
No para emitir. El sistema emite por el FEL gratuito de la SAT, con la Emisión Masiva de DTE de la Agencia Virtual. Transmitir una anulación a la SAT sí requiere un certificador de pago, que hoy no forma parte del sistema.
Contingencia: el cliente sale con un documento provisional y la certificación llega cuando vuelve la línea.
No. Una factura certificada no se borra jamás: se anula, con motivo, y queda en el libro.
Cuatro archivos Excel: reporte de ventas, libro de compras, gastos sin factura y libro de ventas, mes por mes, más el reporte de banco con la referencia de cada factura electrónica.
Sí, uno: el portal de la SAT no acepta entrar desde un servidor, así que un equipo en el local, una tableta basta, sirve de salida a internet para renovar la sesión.