El plano real del local, o la lista de lo que falta ahora.
Las mesas se arrastran a donde están de verdad. Tres estados que se ven de lejos, desde la barra, sin leer: neutro es libre, oro es que la cocina o la barra todavía deben algo, verde es servido y falta cobrar. La lista ordena por urgencia, las más viejas arriba.
Una mesa L1 es para llevar: se pone la hora acordada y la cuenta regresiva pasa a ámbar a los diez minutos y a rojo cuando ya es tarde. El atraso se dice, no se esconde. Cada mesa lleva una nota para la cocina, se unen dos mesas en una cuenta, se divide una mesa en dos cuentas o se cobra una parte y el resto sigue abierto.










